MOCIÓN PARA LA DEFENSA DE LA EDUCACIÓN PÚBLICA, DE CALIDAD Y EN VALENCIANO

Aprobada en Pleno Municipal el 28 de mayo de 2026 por mayoría absoluta.
EXPOSICIÓN DE MOTIVOS
La educación pública es un servicio esencial para garantizar la igualdad de oportunidades, la cohesión social y el futuro de nuestra sociedad. Sin embargo, la comunidad educativa vive una situación de creciente preocupación ante la falta de recursos, la falta de profesorado, las bajas sin cubrir, el aumento de las ratios y la sobrecarga que sufren los centros educativos.
Esta situación ha desembocado en una movilización histórica de la comunidad educativa, con el apoyo unitario de todos los sindicatos de la enseñanza —STEPV, ANPE, CSIF, CCOO y UGT—, un hecho excepcional que evidencia la gravedad del momento actual y el consenso existente en defensa de una educación pública digna y de calidad.
En este contexto, los centros educativos de Muro de Alcoy han manifestado públicamente su apoyo a estas reivindicaciones mediante acuerdos aprobados por sus claustros y consejos escolares, así como la defensa de una educación pública de calidad y en valenciano. En la misma línea, el Consejo Escolar Municipal ha instado al Ayuntamiento de Muro de Alcoy a aprobar una moción de apoyo a estas reivindicaciones.
Además de la situación general que vive el sistema educativo, los centros educativos de Muro de Alcoy han trasladado diversas problemáticas concretas que afectan directamente al funcionamiento diario de los centros y a la atención adecuada al alumnado.
Entre las principales reivindicaciones destacan los continuos retrasos en la cobertura de sustituciones docentes, con bajas que llegan a tardar semanas en cubrirse, especialmente en especialidades como Música y Educación Física.
Esta situación afecta tanto al CEIP Bracal como al CEIP Montcabrer, obligando a los centros a redistribuir el profesorado y comportando la pérdida de horas de apoyo, refuerzo y desdobles. En el caso del CEIP Montcabrer, además, se denuncia una plantilla insuficiente para atender adecuadamente al alumnado y la pérdida de recursos esenciales como el PAM, el auxiliar de conversación o la inexistencia de un maestro de acogida.
También preocupa especialmente la posible supresión de un aula de Infantil en el CEIP Bracal, hecho que implicaría la pérdida de personal docente y recursos de apoyo en una etapa educativa fundamental. Esta situación se suma a las dificultades que también sufre el CEIP Montcabrer en la etapa de Infantil, donde solo se dispone de una maestra de apoyo para las cuatro aulas, que debe asumir también sesiones de inglés, limitando considerablemente su función de refuerzo educativo. Además, parte del equipo directivo forma parte del mismo ciclo de Infantil y necesita liberar horas para las tareas de gestión, hecho que agrava todavía más la sobrecarga organizativa y educativa.
Los centros denuncian igualmente la insuficiencia de personal especializado para atender al alumnado con necesidades educativas. En el CEIP Bracal hay únicamente dos educadoras de educación especial para un total de 392 alumnos de Primaria —una de ellas compartida con el IES Serra Mariola— y una sola profesional para 179 alumnos de Infantil. Igualmente, el servicio de orientación cuenta con solo dos orientadoras para un total de 571 alumnos, una situación que dificulta las evaluaciones, el seguimiento y la atención individualizada del alumnado. En el caso del CEIP Montcabrer, también se reclama una educadora a jornada completa para garantizar una atención inclusiva y de calidad, especialmente ante el aumento del alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo. Esta falta de recursos especializados también afecta a la FPA Beniassent, que atiende a cerca de 800 alumnos y reclama la incorporación de un orientador u orientadora educativa para poder atender adecuadamente al alumnado con dificultades de aprendizaje, problemas socioemocionales o situaciones personales complejas, así como reforzar el asesoramiento al profesorado y la coordinación con otros servicios externos.
Esta falta de recursos también afecta a la atención al alumnado recién llegado a los centros educativos, especialmente al CEIP Bracal, al CEIP Montcabrer, al IES Serra Mariola y también a la FPA Beniassent, donde se reclama más personal docente y recursos específicos de acogida y compensatoria para garantizar una integración adecuada. Esta situación se ve agravada por las ratios elevadas y la presencia significativa de alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo y alumnado recién llegado con desconocimiento de la lengua, una realidad que requiere una atención mucho más individualizada y recursos humanos suficientes para garantizar una respuesta educativa inclusiva y de calidad.
En cuanto a las infraestructuras, tanto el CEIP Bracal como el CEIP Montcabrer han trasladado diferentes deficiencias que afectan al desarrollo normal de la actividad educativa. En el CEIP Bracal se han detectado humedades en diversas zonas del centro, deterioro del caucho del patio de Infantil, problemas constantes de climatización desde la inauguración del edificio, goteras en el pabellón y el trinquete inutilizado desde hace más de tres cursos. Además, el aumento constante de alumnado ha provocado la pérdida de espacios comunes esenciales como la biblioteca, el salón de actos o laboratorios, reduciendo espacios destinados al aprendizaje y la convivencia. Por su parte, el CEIP Montcabrer, con más de treinta años de antigüedad, denuncia el deterioro del patio de Infantil, las temperaturas extremas en las aulas, el mal estado de los espacios exteriores y las deficiencias en ventanas y otros elementos estructurales del centro.
La comunidad educativa también denuncia el exceso de burocracia y los continuos cambios normativos, una situación compartida por el CEIP Bracal, el CEIP Montcabrer, el IES Serra Mariola y la FPA Beniassent, ya que resta tiempo a la preparación de materiales y a la atención directa del alumnado. En el caso del CEIP Montcabrer, esta problemática se ve acentuada por el hecho de que el equipo directivo debe compatibilizar funciones de dirección y tutoría por falta de personal, asumiendo una carga burocrática y organizativa excesiva a menudo fuera del horario laboral. Igualmente, la FPA Beniassent denuncia la falta de personal administrativo pese al elevado volumen de alumnado y la complejidad de la gestión diaria, una situación que obliga al equipo docente y directivo a asumir tareas administrativas y de atención social en detrimento de la calidad educativa.
También se han señalado carencias en recursos personales especializados, equipos informáticos insuficientes u obsoletos y problemas en el servicio de comedor escolar. Tanto el CEIP Bracal como el CEIP Montcabrer denuncian dificultades en este servicio, especialmente por las elevadas ratios de monitores y las deficiencias de los espacios, que dificultan la convivencia y la atención adecuada del alumnado. El CEIP Montcabrer también alerta de la insuficiencia de la dotación económica destinada a los centros de una línea.
La FPA Beniassent también manifiesta su preocupación por la implantación de la cuatrimestralidad establecida por el Decreto 77/2025, al considerar que esta organización no se adapta a la realidad del alumnado adulto, dificulta la continuidad de los procesos de aprendizaje y puede favorecer el abandono de los estudios por parte de un alumnado que a menudo compatibiliza la formación con responsabilidades laborales y familiares. Esta rigidez temporal dificulta la continuidad de los procesos de aprendizaje y puede provocar el abandono prematuro de los estudios. Es fundamental replantear esta organización para introducir más flexibilidad y adaptarla mejor a la realidad de los centros y de su alumnado. Finalmente, y en el mismo sentido de garantizar la viabilidad de la oferta formativa y una respuesta adecuada a las necesidades educativas del municipio, es fundamental recuperar el acuerdo de plantillas, ya que en Muro se ha tenido que eliminar de la oferta formativa el ESPAI por no disponer de profesorado de secundaria suficiente en el centro.
Asimismo, la comunidad educativa de Muro de Alcoy ha manifestado su preocupación por los continuos ataques al valenciano y por aquellas medidas que pueden reducir la presencia de nuestra lengua en los centros educativos, defendiendo el papel fundamental del valenciano como elemento de cohesión, identidad e igualdad de oportunidades dentro del sistema educativo público.
Los ayuntamientos, como administración más próxima a la ciudadanía, no pueden mantenerse al margen de esta realidad y deben mostrar su apoyo a la comunidad educativa y a la defensa de una educación pública con los recursos necesarios para garantizar una atención adecuada a todo el alumnado.
Por todo lo expuesto anteriormente, el Pleno del Ayuntamiento de Muro de Alcoy,
ACUERDA
Mostrar el apoyo institucional del Ayuntamiento de Muro de Alcoy al profesorado, al personal educativo, al PAS y PAE, al alumnado y a las familias en la defensa de una educación pública de calidad, inclusiva, en valenciano y con recursos suficientes.
Instar a la Conselleria de Educación de la Generalitat Valenciana a:
Una educación pública fuerte, dignificada y suficientemente financiada, que garantice la igualdad de oportunidades para todo el alumnado.
Una escuela de calidad y en valenciano, con una mayor presencia efectiva de nuestra lengua propia en el sistema educativo, como herramienta de cohesión social, inclusión y garantía de derechos lingüísticos.
La derogación de la denominada Ley de Libertad Educativa, por considerar que pone en riesgo la normalización lingüística del valenciano y debilita el papel de la escuela como espacio de convivencia y equidad.
El aumento de plantillas docentes y de personal educativo, adecuadas a la realidad de los centros actuales, cada vez más diversos y con necesidades educativas más complejas.
La bajada de ratios, para garantizar una atención más personalizada, inclusiva y eficaz para todo el alumnado.
La mejora de las condiciones laborales del profesorado, recuperación del poder adquisitivo, reconocimiento profesional y medidas que favorezcan el bienestar laboral.
La reducción de la burocracia y la carga administrativa, que actualmente ahoga al profesorado y resta tiempo a la tarea esencial de educar, acompañar y atender al alumnado.
La mejora urgente de las infraestructuras escolares y de las condiciones climáticas de los centros educativos, garantizando espacios dignos, saludables, accesibles y adaptados a temperaturas extremas.
Espacios educativos seguros y protectores, que aseguren la convivencia, el bienestar emocional y físico y el desarrollo integral de toda la comunidad educativa.
Plantillas y condiciones dignas, que permitan sostener un sistema educativo público fuerte, inclusivo y de calidad.
Recursos para la atención del alumnado con desconocimiento del idioma, ya que la matrícula de este tipo de alumnado es un goteo constante a lo largo de todo el curso y en todos los niveles.
La dignificación del derecho a la educación pública a lo largo de la vida, protegiendo los centros de Formación de Personas Adultas.
Mostrar el apoyo del Ayuntamiento de Muro de Alcoy a las movilizaciones convocadas y a la huelga educativa indefinida de los docentes en defensa de la educación pública.
Dar traslado del presente acuerdo a:
- La Presidencia de la Generalitat Valenciana.
- La Conselleria de Educación, Cultura, Universidades y Empleo.
- Los grupos parlamentarios de Les Corts Valencianes.
- Las organizaciones sindicales STEPV, ANPE, CSIF, CCOO y UGT.
- El Consejo Escolar Municipal de Muro de Alcoy.
- Los centros educativos públicos de Muro de Alcoy.
- Publicar este acuerdo en los canales oficiales del Ayuntamiento para conocimiento de la ciudadanía.




